Cada año se producen millones de muertes relacionadas con el tabaquismo en todo el mundo, según la OMS. Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, que tiene lugar el 31 de mayo, conviene recordar que fumar multiplica las posibilidades de padecer cáncer oral.

Esto se debe a que el tabaco contiene agentes carcinógenos, como nitrosaminas, hidrocarburos aromáticos policíclicos y metales pesados. Además, la formación de radicales libres genera alteraciones en varias enzimas oxidativas implicadas en la aparición del cáncer oral. También provoca halitosis, enfermedad periodontal, mancha los dientes, retrasa la cicatrización de heridas y predispone a la infección por hongos, entre otras.

Los vapeadores

Los conocidos vapeadores o cigarros electrónicos se han promocionado los últimos años como una alternativa más segura al tabaquismo convencional, y gran parte de la población los considera inocuos. Pero los estudios realizados hasta ahora muestran evidencias de que también tienen consecuencias negativas para la salud bucodental: un posible aumento del riesgo de cáncer oral y un claro impacto sobre las enfermedades periodontales.

Es altamente probable que el vapeo dé lugar a una disbiosis microbiana y, por lo tanto, favorezca o empeore la enfermedad periodontal. Algunos estudios han mostrado un mayor riesgo de que las personas que usan vapeadores desarrollen bolsas periodontales. Esta alteración del microbioma modifica la respuesta inmunitaria del huésped, empeorando la evolución de la patología periodontal.

Tabaquismo y jóvenes

El consumo entre adolescentes está cada vez más vinculado a los cigarros electrónicos o vapeadores. Estos hábitos son peligrosos porque invitan a caer en el tabaquismo convencional y también son nocivos: contienen elementos tóxicos y cancerígenos, incluso los que no llevan nicotina. Entre sus efectos están el cáncer oral, la sequedad bucal, el deterioro del sentido del gusto y la inflamación de las encías.

El consumo de tabaco en cualquiera de sus formas representa una grave amenaza para la salud y el bienestar de las generaciones futuras. Es fundamental implementar acciones preventivas y educativas dirigidas a los jóvenes que aborden los riesgos del tabaquismo y fomenten un estilo de vida saludable. Los dentistas pueden ofrecer asesoramiento y ayuda a quienes quieran superar esta adicción.